15 de octubre de 2014

Lyselia Flores


Intervención de Lyselia Flores en La Casa Encendida


Lys es artista, formó parte del equipo de trabajo del Sombrero durante cuatro o cinco años.

Actualmente Lys trabaja con niños pequeños y lo hace desde el cuento. Nos propuso una intervención  que cuadraba perfectamente con la línea de trabajo del taller. 
Consistió en la lectura de un cuento muy abstracto en el que las palabras, el lenguaje y no una sucesión de argumentos era el encargado de sugestionar sirviendo de evocación para el participante.
De esta sesión me quedé con algo que necesariamente tiene que estar presente precediendo la aparición de las narraciones que el proyecto persigue en los participantes. Eso previo sería, por tratarse de palabras y de lenguaje verbal o lenguaje plástico, un silencio que ha de haber al principio.
Hoy mismo, en la reunión de esta mañana en Matadero lo hablábamos. Hablábamos de la necesidad de un silencio que esté antes y que haga, que cree el espacio y antes aún el tiempo adecuados para que surjan, respecto a esas tales narraciones esperadas, sus palabras justas, más verdaderas o más auténticas, sus imágenes si son dibujos, llegando de un lugar distinto que el del ruido, llegando de la memoria.

De no haber el silencio sigue el ruido de palabras y dibujos automáticos, palabras-imagen salidas de una memoria pobre, no despertada, cargada de asociaciones ya hechas, nunca nuevas, nunca vivas. Y es la vivencia de las palabras vivas y las imágenes vivas lo que se persigue. Por eso creo que un silencio previo es el recinto necesario para recogerlas preservándolas de ser lanzadas de golpe, automáticamente sin haber creado, ni esperado a nada.

Esta sesión con todas esas palabras escogidas, leídas despacio y medio en penumbra, para mí no han sido sino palabras preparatorias para un silencio que tiene que darse para que puedan venir otras palabras y otras imágenes distintas de las usuales, otras que las del uso diario.

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